Escrito por Manny Hernandez
Los retos que enfrentó la población de color en los Estados Unidos en los años sesenta y los retos que enfrentan las personas con diabetes hoy en día son muy diferentes. Sin embargo, como este artículo siendo publicado cerca del aniversario del nacimiento de Martin Luther King, Jr. este año, me tomé la libertad de aplicar algunos elementos de su histórico discurso “Tengo un Sueño,” de 1963, a la diabetes hoy en día.
En 1921, la insulina fue descubierta. Este momento vino como un gran rayo de luz de esperanza para millones de personas con diabetes tipo 1 quienes, hasta entonces, estaban destinados a morir como resultado de tener un pancreas que no funcionaba.
Pero noventa años después, demasiadas personas con diabetes languidecen (y demasiadas aún mueren por falta de acceso a insulina también). Algunos también ven sus cuerpos deteriorarse, y otros ven su alma volverse agria.
Noventa años más tarde, muchas personas con diabetes carecen de información vital y apoyo que puede ayudarlos a vivir una vida saludable con esta enfermedad crónica. Siendo así, he decidido escribir este artículo hoy para dramatizar esta vergonzosa situación.
Sería terrible para las personas con diabetes del mundo pasar por alto la urgencia del momento. Las barreras que impidían acceso al conocimiento que necesitamos para salvar nuestras vidas y nuestras almas están en su nivel más bajo.
Enero del 2011 es un comienzo. ¡No sólo es el comienzo de un año nuevo, sino el comienzo de una revolución en diabetes!
Mientras compartimos información sobre diabetes y nos brindamos apoyo mutuo, no olvidemos quién es el enemigo real. La gente con diabetes tipo 1 y tipo 2 no son el enemigo. Ni siquiera los medios de comunicación amarillistas o una persona haciendo comentarios inapropiados, recomendando tratamientos, son el enemigo. ¡Nuestro enemigo es la IGNORANCIA!
No podemos estar satisfechos mientras siga habiendo personas con diabetes viviendo con su enfermedad por sí solos. No podemos estar satisfechos mientras haya personas sin diabetes que no entiendan cómo es la realidad de vivir con diabetes.
Yo sé que es posible que estés pasando dificultades. Puede que no tengas empleo o no tengas seguro de salud. Puede que vivas rodeado de personas que no te entienden o que te escondas para inyectarte tu insulina. ¡Quiero que sepas que, de alguna manera esta situación podrá y será cambiada!
A pesar de que las cosas hoy en día están lejos de donde queremos que estén, yo tengo un sueño que todas las personas con diabetes podrán conocer alguien con quien desahogarse o de quien aprender, para informarse mejor y tener más y mejores herramientas para el manejo de su enfermedad.
Tengo un sueño que todas las parejas de personas con diabetes llegarán a entender lo dura que esta enfermedad puede llegar a ser para sus compañer@s, se informarán mejor y se convertirán en la principal fuente de apoyo para sus medias naranjas.
Tengo un sueño que un día todas las personas con diabetes llegarán a aceptar su enfermedad y el hecho de que su vida ha cambiado; ese es el primer paso para todos nosotros.
Y si sucede lo correcto, una cura para la diabetes debe hacerse realidad.
Así que, que resuene una cura en cada rincón del mundo.
Que resuene una cura desde las majestuosas montañas de los Andes.
Que resuene una cura desde México a España, desde Colombia a Perú.
Que resuene una cura desde Venezuela a los Estados Unidos.
Y cuando esto ocurra, podremos finalmente cantar juntos:
¡Curados al fin! ¡Curados al fin!
Denegación (en inglés)
Los columnistas de dLife's Daily Living no son todos expertos médicos, pero personas que viven con la diabetes que comparten sus experiencias personales. Sus métodos de diabetes puede trabajar para ellos, pero todos somos diferentes. Consulte con tu equipo de diabetes para averiguar lo que trabaja para usted.