Diabetes Viewpoints
DIabetes y Latinos - ¿Una Tormenta Perfecta?
Escrito por Manny Hernandez
El tema es tan común en estos días que no haber leído o escuchado nada al respecto equivale a haber vivido bajo una piedra. Me refiero a la diabetes, pero más específicamente a la diabetes entre los latinos en Estados Unidos. Parece que enfrentamos una especie de tormenta perfecta donde las perspectivas “al pasar los nubarrones” no son muy prometedoras.
Las cifras son contundentes: de acuerdo con la Iniciativa para Latinos con Diabetes del Centro Joslin para la Diabetes (una institución afiliada a la Escuela de Medicina de Harvard), el riesgo de desarrollar diabetes es 1.5 veces mayor para latinos que para personas caucásicas. Los números lucen aún más dramáticos en el caso de los mexicano-americanos: tienen dos veces más probabilidad de contraer diabetes que los americanos caucásicos. El Centro para Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), la Asociación Americana de la Diabetes y muchos otros grupos que se ocupan de la salud y la diabetes coinciden: tenemos un problema.
Hay dos tipos principales de diabetes: tipo 1 y tipo 2 (hay otros tipos, pero para los efectos de este artículo nos ocuparemos sólo de estos dos). La diabetes tipo 1 ocurre cuando el páncreas deja de producir insulina. En la diabetes tipo 2 el páncreas aún funciona, pero no es ése el caso de la insulina que éste produce, la cual es necesaria para transformar la glucosa que se encuentra en los alimentos en energía.
La incidencia de tipo 1 es más elevada entre americanos caucásicos, pero en materia de tipo 2 (el tipo más común, el cual afecta casi 19 millones de personas en Estados Unidos) los latinos, junto a los afro-americanos y los nativos americanos tienen una incidencia mucho mayor. Esto es preocupante, considerando que cambiar el estilo de vida puede ayudar a prevenir o dilatar la diabetes tipo 2 en los individuos de alto riesgo, a diferencia de la diabetes tipo 1, la cual no puede ser prevenida.
“¿Por qué los latinos?” se preguntarán algunos de ustedes. Después de todo, las comidas altas en carbohidratos y grasas (tales como tacos, empanadas y arepas), el estilo de vida sedentario y el exceso de peso, tres de los factores más comúnmente ligados a la incidencia de diabetes tipo 2, no son del dominio exclusivo de los latinos. Ellos constituyen una característica de la vida en el mundo occidental durante las últimas décadas.
Lamentablemente, parece que la incidencia de estos elementos se ve acentuada entre los latinos y otras minorías. Tomemos el exceso de peso como ejemplo: de acuerdo con un estudio conducido por el CDC, aproximadamente 16 por ciento de los niños y adolescentes de edades entre los 6 y los 19 años tiene sobrepeso. En el año 2005, si comparamos, encontramos que casi uno de cada cuatro niños latinos (casi 25 por ciento) tiene sobrepeso.
¿A qué se debe que las comunidades latinas tengan un porcentaje más elevado de niños con sobrepeso? Si bien puede haber elementos genéticos interviniendo, que hacen más difícil para los Latinos el adaptarse a la combinación prevaleciente de dieta desbalanceada con un bajo nivel de actividad física, en tanto exista una explicación definitiva para la causa, estamos frente a un problema que no podemos ignorar.
¿Qué podemos hacer entretanto? Si tienes diabetes tipo 2, puedes ayudar a tu cuerpo y tu cuerpo te lo agradecerá. Aquí tienes tres cosas sencillas que puedes hacer de inmediato:
1. Tómate la diabetes en serio. Quizás hayas oído historias de terror que te tienen en estado de negación (“Yo sólo tengo un problemita con mi azúcar,” he escuchado a algunas personas decir.) La diabetes no tiene que conducir a la ceguera, la amputación de una pierna o la muerte prematura, pero si no la tomas en serio hacia allá vas.
2. Encuentra un buen endocrinólogo. Si tienes diabetes, un médico general no es suficiente para que te prescriba el tratamiento que necesitas. La diabetes es un desorden endocrino, así que si tienes diabetes, visitar un endocrinólogo no es una opción: es una necesidad.
3. Infórmate. Esto se puede hacer con la ayuda de un Educador de Diabetes Certificado; leyendo libros, revistas y páginas web como dLife; o participando en comunidades como EsTuDiabetes.com, donde puedes conectarte con otras personas afectadas por diabetes.
Antes de concluir esta primera edición de la columna “Hola Diabetes”, quiero agradecer a dLife por la oportunidad de compartir con mis hermanos y hermanas latinos que tienen diabetes. A través de esta columna mensual podemos hacer que esta tormenta perfecta pierda parte de su fuerza.










