Diabetes Viewpoints
¿Cómo Seleccionar un Endocrinólogo?
Escrito por Manny Hernandez
Ir al endocrinólogo puede ser una experiencia interesante e incluso estresante para la mayoría de la gente. Pero para los latinos existe alguno que otro reto adicional al tratar de seleccionar un endocrinólogo.
Irónicamente, encontrar un endocrinólogo es la parte sencilla. La Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos ofrece un mecanismo de búsqueda dentro y fuera de los Estados Unidos. Una vez que tienes algunos nombres y números de teléfono de doctores en tu área, viene el primer reto: encontrar uno que acepte tu plan de seguro.
Este puede ser un proceso un poco difícil porque no todos los endocrinólogos aceptan los mismos planes de seguro. ¡De hecho, algunos (tal como me enteré recientemente, durante una mudanza de Florida a California) ni siquiera aceptan planes de seguro! Así que no dejes de hacer tu tarea y asegúrate que puedas pagar el deducible de tu doctor antes de hacer una cita.
Una vez que has identificado un doctor que acepta tu tarjeta de seguro viene otro asunto difícil de admitir: no podrás tener tanto tiempo de intercambio directo con tu endocrinólogo como quisieras. La Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos tiene algo más de 5.200 miembros. Con más de 21 millones de personas con diabetes en los Estados Unidos (y considerando que la diabetes es apenas uno de los desórdenes que tratan los endocrinólogos) puedes imaginarte por qué es un reto incluso conseguir una cita, para empezar.
Puede que tengas suerte de encontrar un endocrinólogo latino que acepta tu plan de seguro en tu área, pero es poco probable porque no hay muchos. Así que probablemente te tendrás que acostumbrar al estilo más directo de los médicos norteamericanos, sin la plática inicial a la que estamos acostumbrados desde que íbamos al médico de pequeños. No dejes que esto disminuya tu confianza hacia tu doctor: no es para nada algo personal y posiblemente sea una de las áreas en las cuales la diferencia cultural de ser latino puede sentirse más.
Esto no significa que debas aceptar un trato de robot de parte de tu endocrinólogo o del personal en su oficina, como si fueras un número o parte de un rebaño. Aún debes ser tratado con cortesía y respeto y tienes derecho a aspirar ¨conectar¨ con tu endocrinólogo y presentarle con confianza las preguntas y preocupaciones que tengas en cada cita.
En general, sin importar lo cuesta arriba que te parezca este proceso cada minuto que le dediques vale la pena. Es de tu salud que estamos hablando, así que no debes tomarte a la ligera la selección de la persona que va a ser tu principal aliado médico en el manejo de tu diabetes.










